Esta iniciativa aporta la oportunidad de llevar las enfermedades neuropsiquiátricas al centro de la atención global y poder ser objeto de estudios científicos. El objetivo es identificar los grandes retos, con el objetivo de poder priorizar los esfuerzos en la investigación científica para que durante la siguiente década se puedan observar cambios significativos en la calidad de vida de aquellos que sufren enfermedades neuropsiquiátricas.
Dentro del alcance del estudio se incluyen la depresión, ansiedad, esquizofrenia, desórdenes bipolares, alcoholismo, drogodependencia, desórdenes mentales en la infancia, migrañas, demencias y epilepsia. La lista por lo tanto incluye enfermedades que los clínicos podrían categorizar como psiquiátricas, neurológicas o de abuso de sustancias.
La edición del año 2003 se dedicó a las enfermedades infecciosas y la edición del 2007 a las enfermedades crónicas no transmisibles. Estos estudios ayudaron a la creación de numerosos programas de financiación. La edición que se ha publicado el 7 de julio del 2011 persigue el mismo efecto para las enfermedades neuropsiquiátricas, ya que el 13% de toda la carga de las enfermedades mundiales es debido a ellas.